jueves, 5 de julio de 2007

DESPEDIDA


Así que es verdad.

Hoy

Has cerrado las puertas,

Bloqueaste las entradas

Y las salidas,

(No lo olvides.)

Que así sea.

Construiste tu Muro de Berlín,

Bueno,

Tu Barda fronteriza.

Tu escudo contra todos,

Sobre todo nosotros,

Aquéllos,

Los indeseables.

Constrúyela bien,

Fortifícala, apuntálala,

Porque puede ser que un día,

Algún otoño,

Cuando los árboles

Se despojan de sus hojas,

Cuando las lanzan

Como mensajeras,

Te acuerdes de mí,

Aunque sea muy tarde.

Pero me bastará,

Que, cuando esas hojas

Sean arrastradas por el viento,

Recuerdes y pienses

En una hojalviento.

jueves, 28 de junio de 2007

DESNUDA ANTE UN ESPEJO


(TOMADO DE OTRO BLOG)

Desnuda ante un espejo me doy cuenta de que no reconozco los rasgos de esa que me mira.

Y doy un paso atrás.

Y la escruto con la mirada certera de los bisturíes.

Desnuda ante un espejo me doy cuenta de que no me conozco pese a llevar veintidós años conviviendo conmigo misma.

Desnuda ante un espejo me doy conversación, trato de acercarme a mí, de conocerme.

¿Quieres hacer este viaje conmigo?

http://marenostrum06.spaces.live.com/blog/cns!306BF4973D17CDE5!582.entry

jueves, 31 de mayo de 2007

LUCÍA MÉNDEZ



Lucías antes,

Luces ahora,

Lucirás siempre.

Bella huésped

De los húmedos sueños

De mi juventud.

Lucías, sí,

Sigue luciendo.

Esbelta y joven

Disfrutabas Acapulco

Luciendo,

Y Acapulco

Disfrutábate también

Luciendo por ti.

Hoy, toda mujer,

Madura, hermosa,

Acapulco se rinde ante ti.

Yo, me rindo también

Y, embelesado,

Te envío estas líneas

Para que las luzcas,

Como sólo tú,

Sabes lucir.

Lucía de ayer,

Lucía por siempre.

viernes, 25 de mayo de 2007

BEIRUT EN RUINAS


Afirman que una imagen

Dice más que mil palabras.

Dan ganas de creerlo.

Vuelan los misiles,

Avanzan los tanques,

Los edificios se derrumban.

El polvo, el humo,

Los escombros,

La destrucción

Se enseñorean.

La rabia,

La impotencia,

La desesperanza,

Se acumulan

Y brotan juntas.

Y no, no hay palabras

Que basten

Para expresar el sentimiento.

Pero en la contraportada

Se publica la imagen:

El padre, la madre

Y dos hijas.

Caminan hacia adelante

En medio del caos

Y la destrucción.

Sus rostros son serenos

(Las chicas son muy bellas),

Recorren la ciudad en ruinas.

Marchan hacia adelante,

Hacia el futuro,

Hacia donde los asesinos del presente

No puedan alcanzarlas.

No se ve en su rostro

El deseo de venganza,

No.

Sólo se nota

El deseo de vivir.

(Una de ellas parece

Llevar otra vida dentro)

Y sí,

Una imagen dice más,

Mucho más

Que mil palabras.

Son las que me faltan

Para expresar

Lo que esa imagen

Me provoca.

Mirad la imagen

Y,

Por si hiciese falta,

Leed estas palabras.

martes, 15 de mayo de 2007

ROSWITHA KLAUSHOFER

VISIÓN NOCTURNA

Mis lágrimas
en el sueño,
un regalo cristalino
de agua helada.
Cincelo
a una mujer
de hielo,
ella llora
por mí
cuando la toco.

lunes, 14 de mayo de 2007

HUELLAS

No busquéis aquí la rima perfecta

ni la métrica exacta.

Estas son sólo palabras al viento,

aullidos a la luna

en medio de la noche,

reclamos por lo que no fue,

por lo que no será.

Son apenas una tenue marca sobre la arena,

la ligera huella que dejo para que un día,

mañana,

recuerden que pasé por el mundo

y que anduve entre vosotros.

sábado, 5 de mayo de 2007

SONETO INCONCLUSO


A todas las mujeres de mi vida

Les he dedicado mis poesías.

Musas fugaces de mi entristecida

Vida, besos, caricias, fueron mías

A cambio de los versos que dolida

Dictaba con ternura el alma mía.

Mas poner punto final no he podido

-aunque he dado una rima en cada beso-

A este caudal de verso enternecido

Que claro brota de mi triste pecho,

Porque aún en mi alma se mantiene preso

El verso sincero que a ninguna he hecho.

domingo, 29 de abril de 2007

RAMÓN COTE BARAIBAR

RAMÓN COTE BARAIBAR (Colombia-1963)

GINEVRA BENCI

Hay algo superior

Al amor

Y es el olvido

Porque silenciosamente

Va limando

Puliendo

Despojando

Todo lo que por pasión

O soledad

Consideramos alguna vez eterno.

Un día cualquiera lo advertimos

Cuando al querer recordar la cara

De una mujer mil veces besada

En lugar de repasar sus párpados

Extraviarnos en la profundidad de su boca

Recuperar el doble salto de corza de sus cejas

Para nuestro desconcierto encontramos

Solamente un óvalo

Balanceándose en el aire del pasado

Como una fruta solitaria.

Entonces la memoria

En una desesperada maniobra de rescate

Emplea palabras verdes

Como enebro

Enredadera

Boscaje

Y se vale de una mandolina

Como música de fondo

Para lograr su restitución.

Pero el veredicto del tiempo es inapelable.

Y traicionero el trabajo del olvido.

Ahora te comprendo

Dolorida Ginevra Benci

Cuando en la oscura sala de un museo

Norteamericano miras hacia nadie

Sin esperanza, como una lámpara encendida

En pleno día

Soportando impasible

Las parejas que pasan de largo sin detenerse a mirarte

Los cumplidos que hacen de otras madonnas.

De nada te ha valido tener la cara más perfecta

La más delicada salida de manos de Leonardo

Porque cargas como una maldición

La marca indeleble

Del olvido.

Serán tu espejo

Toda ventana que te contenga

debes guardarla con cuidado.

Recuerda su exacta longitud,

la distancia que la separaba del piso,

la cortina, la manera de estremecerse

cuando alguien la golpeó suavemente

con un eucalipto;

precisa si al frente había otra ventana,

un árbol velado, una ciudad de ansiosas avenidas

serpenteantes, un patio oscuro

sometido por varios tubos inválidos.

Acércate al atardecer y observa

esa luz tan leve que se detecta en la madera

como el aceite que perdura en los labios

más allá del almuerzo.

*********

Lo que más sorprende, en general,

de los árboles, no es su rápida decisión

en la subida, ni su presencia, en algunos casos,

ejemplar, sino su infinita capacidad

de división: del único tronco se desprenden

las gruesas ramas primarias

que trazan en el aire su estructura.

Como amantes que se juran

no volverse a cruzar en su camino

las ramas secundarias se dividen

sucesivamente, hasta que las yemas

se convierten en la última orilla

de todas las hojas.

Observando los árboles

supe cómo tu cuerpo

acaba en gemido

*********

Después de largos meses de lluvia

el temeroso caracol saca sus antenas

y con la lenta decisión de un santo

bendice el regreso de la calma.

Incrédulo del sol,

avanza en medio de un esplendor

hasta ahora permitido.

Bajo su caparazón aún resuenan

las lecturas de enormes legajos

que reposaban en la vastedad de su iglesia.

El caracol inicia su marcha hacia las hojas

y descubre el final de la lluvia

en la humedad de la tierra.

PELIGROS DE UNA CORRESPONDENCIA

Hasta donde se debe contar una soledad

las cartas escritas en los cafés desocupados

son peligrosas, porque dejan

mala impresión en los meseros.

Por más que andemos el mismo camino

no nos dejarán de doler

las firmes aves, la tremenda ternura

de lo ajeno, lo que completa

el corazón. Por poner un ejemplo

tendría que hablar de los viejos recortes

que Gerardo pegó hace 10 años

en la pared de la portería.

No es prudente arrinconar a la soledad

contra la mañana, amenazarla con la punta

de la pluma sobre las mesas, observar

a contraluz el crecimiento de sus vértebras,

mientras alguien distraído

barre la entrada, porque

se puede colar un eco, porque en ese momento

la caída de una cuchara puede ser mortal.

ROMÁNICA

El que ha hecho de sus días

un capitel desesperado

busca refugio cerca del agua,

abusa de la dividida bondad de unos labios,

prolonga los sabores de septiembre.

Y ama los árboles. Se compara

con esos maestros venidos de Borgoña,

de Flandes, de Suabia,

que recorrieron el camino de Santiago

limpiando su corazón

---monstruos y herejías, serpientes y vacío,

dulzura---

al esculpir en la piedra todos sus temores.

Y no pide más que pájaros. Y mira a unos ojos

y no pide más que pájaros.

viernes, 27 de abril de 2007

BETO EL VALIENTE

Beto el Valiente

¡Mami, pídele a Diosito que te deje venir un ratito!

no vas a quedarte, sólo quiero que te enteres

de todas las cosas que hago desde que te fuiste.

¡Cuido tu jardín como tú lo hacías!

¡Tus plantas, tus rosas están fresquecitas!

¡Tu lluvia cae como una cascada sobre tus helechos!

¡Tus jazmines huelen todas las mañanas a aromas celestes!

¡Tus nomeolvides están muy hermosas,

y todas tus rosas florecen!

¡También de noticias no andamos escasos;

la gata Monina tuvo sus gatitosl

¡Le nació un blanquito con unas orejas muy negras,

está muy bonito!

¡Sus ojos son verdes, sus pies pequeñitos!

¡Quiero que los mires, quiero que te miren,

y quiero que sepan que también yo tengo

quién me haga caricias!

¿Recuerdas mamita cuando me abrazabas,

cuando me besabas, cuánto me querias,

y yo te apartaba porque Pepe y Nacho

me estaban llamando a jugar canicas?

¡Pero yo te quiero mamita querida,

ya nada me importa, sólo a ti te quiero!

¡Pídele a Diosito que te deje venir un ratito!

¿Sabes? ¡yo soy muy valiente!

¡Sólo que en las noches hace mucho frio,

hace mucho viento, y papá no quiere

acercar su cama junto de la mía!

¡Yo soy muy valiente, mami,

sólo que en las noches los gatos maullan

y los perros ladran

y siento en todo mi cuerpo un temblor horrible,

y aunque soy valiente, me da mucho miedo!

Siento mucho miedo en noches de lluvia,

papá no me arrulla porque quiere que yo sea muy hombre

y hace algunos días, cuando tú vivías, era sólo un niño.

Cuando me dormía, me gustaba mirarte en mi cama,

me gustaba sentir tus caricias,

sentir en mi sueño todo tu cariño.

Me soñaba en un vuelo espacial,

llevando el control de la nave;

me soñaba en un trasatlántico,

sosteniendo el timón con hombría.

cuando tú vivías,

soñaba con ser general de brigada,

contralmirante de un submarino.

Soñaba con ser Aladino,

hacer de esta casa un bello palacio,

un palacio con muchas alfombras, y tú ... como reina.

¡Yo quería ser un prócer, un héroe,

Y mirar en tus ojos brillando el orgullo!

¡Yo quería ser. .. como todos,

Tener una madre, y mirar por las tardes

Las huellas del tiempo plateando su frente!

Yo quería ser tantas cosas ...

Pero ya te has ido, ya no quiero nada ...

Ya no quiero ser general de brigada,

ni contralmirante de un submarino;

ya no quiero ser Aladino ...

¡Para qué el palacio ... si se fue mi reina!

Mami ¿De verdad te has ido para todo el tiempo?

¿Para todo el tiempo ...?

¡Yo soy muy valiente, mami,

pero me hace falta sentir tu cariño ...

sentirme en tus brazos ...

y llorar ... llorar como niño!

¡Ruégale a Diosito que te deje venir un ratito!

Pero si El no quiere que vengas a verme,

entonces, le dices que yo iré contigo.

¡Subiré a la cama, llamaré al doctor

para que me inyecte, y cerraré los ojos

poquito a poquito como tú lo hiciste!

¡No haré mucho ruido allá con Diosito,

estaré muy quieto, estaré solito,

quiero solamente mirarte un ratito!

¡Y si Dios no quiere dejarme contigo,

Me vendré enseguida, después que te abrace,

después que te bese, después que al mirarte.

se llenen mis ojos de verte, y sienta en mi alma,

el calor de tu alma, que ya no me deja!

Voy a confiarte un secreto, mamita querida:

¡No soy tan valiente!

CATALINA PASTRANA

JOSÉ WATANABE VARGAS


José Watanabe Vargas nació en Laredo, un pequeño pueblo al este de Trujillo, el 17 de marzo de 1945. Su madre Paola Vargas, peruana, de origen serrano y su padre Harumi Watanabe, japonés de quien cuenta aprendió el arte del haiku. Watanabe tuvo una infancia bastante pobre. Sus padres estaban destinados a trabajar en una hacienda azucarera del norte del país. Hasta que el destino le jugó a su familia una buena pasada. Se ganaron la lotería de Lima y Callao y viajaron a la capital de la provincia: Trujillo. Para que luego José migrara a Lima a seguir estudios superiores. Pero el recuerdo de Laredo quedaría siempre en su memoria. Por lo cual muchos de sus poemas se ubican espacialmente en ese sitio in illo tempore que hoy solo existe, con sus cuatro calles, en el imaginario creado por el poeta.

Su lamentable deceso ocurrió en la ciudad de Lima el 25 de abril de 2007, víctima de cáncer de esófago.

HASTA SIEMPRE POETA. NOS QUEDA TU PALABRA COMO HUELLA DE TU PASO POR LA VIDA.

  • Álbum de familia (Lima, 1971)
  • El huso de la palabra (Lima, 1989)
  • Historia natural (Lima, 1994)
  • Path trough the canefields (Londres, 1997, antología de su obra poética)
  • Cosas del cuerpo (Lima, 1999)
  • Antígona (Lima, 2000, versión libre de la tragedia de Sófocles)
  • El guardián del hielo (Bogotá, 2000, antología de su obra poética)
  • Habitó entre nosotros (Lima, 2002)
  • Elogio del refrenamiento (Renacimiento, Sevilla, 2003, antología)
  • Lo que queda (Monte Ávila, Caracas, 2005, antología)
  • La piedra alada (Pre-Textos, Valencia, 2005-Peisa, Lima, 2005)
  • Banderas detrás de la niebla (Pre-Textos, Valencia, 2006-Peisa, Lima, 2006)
  • Fuente:Wikipedia.

La mantis religiosa

Mi mirada cansada retrocedió desde el bosque azulado por el sol

hasta la mantis religiosa que permanecía inmóvil a 50 cm de

mis ojos

Yo estaba tendido sobre las piedras calientes de la orilla del

Chanchamayo

y ella seguía allí, inclinada, las manos contritas,

confiando excesivamente en su imitación de ramita o palo seco.

Quise atraparla, demostrarle que un ojo siempre nos descubre,

pero se desintegró entre mis dedos como una fina y quebradiza

cáscara

Una enciclopedia casual me explica ahora que yo había destruido

a un macho

vacío.

La enciclopedia refiere sin asombro que la historia fue así:

el macho, en su pequeña piedra, cantando y meneándose, llamando

hembra

y la hembra ya estaba aparecida a su lado,

acaso demasiado presta

y dispuesta.

Duradero es el coito de las mantis.

En el beso

ella desliza una larga lengua tubular hasta el estómago de él

y por la lengua le gotea una saliva cáustica, un ácido,

que va licuándole los órganos

y el tejido del más distante vericueto interno, mientras le hace gozo,

y mientras le hace gozo la lengua lo absorbe, repasando

la extrema gota de sustancia del pie o del seso, y el macho

se continúa así de la suprema esquizofrenia de la cópula

a la muerte

Y ya viéndolo cáscara, ella vuela, su lengua otra vez lengüita.

Las enciclopedias no conjeturan. Esta tampoco supone que última

Palabra

queda fijada para siempre en la boca abierta y muerta

del macho.

Nosotros no debemos negar la posibilidad de una palabra

de agradecimiento.

El maestro de kung fu

Un cuerpo viejo pero trabajado para la pelea

madruga y danza

frente a los arenales de Barranco

Se mueve como dibujando

una rúbrica antigua, con esa gracia, y

sin embargo, está hiriendo, buscando el punto

de muerte

de su enemigo, el aire no, un invisible

de mil años.

Su enemigo ataca con movimientos de animales

Agresivos

y el maestro los replica

en su carne: tigre, águila o serpiente van sucediéndose

en la infinita coreografía

de evitamientos y desplantes.

Ninguno vence nunca, ni él ni él,

y mañana volverán a enfrentarse.

-Usted ha supuesto que yo creo a mi adversario

cuando danzo- me dice el maestro.

Y niega, muy chino, y sólo dice: él me hace danzar a mí.

El guardián del hielo

Y coincidimos en el terral

el heladero con su carretilla averiada

y yo

que corría tras los pájaros huidos del fuego

de la zafra

También coincidió el sol.

En esa situación cómo negarse a un favor llano:

el heladero me pidió cuidar su efímero hielo.

Oh cuidar lo fugaz bajo el sol...

El hielo empezó a derretirse

bajo mi sombra, tan desesperada

como inútil

Diluyéndose

dibujaba seres esbeltos y primordiales

que sólo un instante tenían firmeza

de cristal de cuarzo

y enseguida eran formas puras

como de montaña o planeta

que se devasta.

No se puede amar lo que tan rápido fuga.

Ama rápido, me dijo el sol.

Y así aprendí, en su ardiente y perverso reino,

a cumplir con la vida:

Yo soy el guardían del hielo.

El anónimo (alguien, antes de Newton)

Desde la cornisa de la montaña

dejo caer suavemente una piedra hacia el precipicio,

una acción ociosa

de cualquiera que se detiene a descansar en este lugar.

Mientras la piedra cae libre y limpia en el aire

siento confusamente que la piedra no cae

sino que baja convocada por la tierra, llamada

por un poder invisible e inevitable.

Mi boca quiere nombrar ese poder, hace aspavientos, balbucea

y no pronuncia nada.

La revelación, el principio,

fue como un pez huidizo que afloró y volvió a sus abismos

y todavía es innombrable.

Yo me contento con haberlo entrevisto.

No tuve el lenguaje y esa falta no me desconsuela.

Algún día otro hombre, subido en esta montaña

o en otra,

dirá más, y con precisión.

Ese hombre, sin saberlo, estará cumpliendo conmigo.

Resurrección de Lázaro

El poder de su voz venía del convencimiento

de que él era Él,

y así llegó hasta tu sello de piedra

para ordenar que tus carnes entraran nuevamente

en el tiempo.

Y ahora limpia el atroz perfume de la muerte

en agua clara y fresca: lava tus largas vendas

en la corriente del río

como los pobres desaguan los interminables intestinos de ganado

que guisan y comen,

y luego enróllalas

y guárdalas.

Sé, pues, precavido

porque nadie sabe hasta cuándo durará el terrible

milagro.

Él dijo que te levantaras y no dijo más, ninguna promesa.

Tal vez solo tienes apurados días

para contemplar con tus ojos de carne rediviva

a tus hermanas comiendo pan y mollejas

Debo decirte, Lázaro,

que aquí en Betania ya no tenemos noticias del Milagroso.

Sin profetas nos sentimos muy solos.

Cuando retornes a tu sepulcro

no volverás a escuchar

su voz impertinente detrás de la piedra.

viernes, 13 de abril de 2007

ROSINA CONDE

De preferencia

Se solicita señorita

para trabajo fácil,

que sepa cocinar y lavar platos

servir la mesa, coser, planchar,

zurcir calcetas, barrer, trapear.

De preferencia bilingüe

(con pasaporte).

Se quede a dormir.

II

Se solicita señorita

para trabajo fácil.

No importa que ignore el lenguaje académico

y quiera comprarse televisión a colores.

Lo que importa es que no exija

un lugar en la historia,

que no ponga en crisis el servicio...

III

Se solicita señorita

para trabajo fácil.

No se requiere experiencia

Ofrecemos salario superior al mínimo indispensable,

un ambiente agradable

y la seguridad de que nunca se enterará

de que lo maquilado por usted

contamina al mundo entero

de que sus hijos nacerán con malformaciones

cerebrales

y que a los veintiún años

usted no servirá ni para contestar el teléfono.

Rosina Conde / Mexicali, Baja California (1954 - )

Desde su infancia, se ha dedicado a la loable profesión del multiusos, o como se dice actualmente, es profesionista “global”. Durante su adolescencia se capacitó como taquimecanógrafa y, a escondidas de su padre, estudió dibujo, repostería y corte y confección. Estudió Lengua y literaturas hispánicas en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Actualmente es candidata a maestra en Literatura Española, también por la UNAM. Ha sido cajera, recepcionista, secretaria ejecutiva bilingüe, costurera, traductora, editora, profesora universitaria, periodista, escritora, cantante y performera. Entre otros proyectos, fundó las editoriales independientes Panfleto y Pantomina y Desliz, y ha sido editora fundadora de dos revistas de periodismo cultural: El Vaivén y Tercera Llamada; además de dos revistas culturales: La Línea Quebrada/The Broken Line y Revista de Humanidades (Universidad Autónoma de Baja California). Ha publicado en numerosas revistas y suplementos culturales de México, Estados Unidos, Francia e Inglaterra.

TOMADO DE: http://www.mujerespoetasdemexico.blogspot.com

sábado, 31 de marzo de 2007

LEÓN FELIPE (España 1884-1968)

Como tú...

Así es mi vida,

piedra,

como tú. Como tú,

piedra pequeña;

como tú,

piedra ligera;

como tú,

canto que ruedas

por las calzadas

y por las veredas;

como tú,

guijarro humilde de las carreteras;

como tú,

que en días de tormenta

te hundes

en el cieno de la tierra

y luego

centelleas

bajo los cascos

y bajo las ruedas;

como tú, que no has servido

para ser ni piedra

de una lonja,

ni piedra de una audiencia,

ni piedra de un palacio,

ni piedra de una iglesia;

como tú,

piedra aventurera;

como tú,

que tal vez estás hecha

sólo para una honda,

piedra pequeña

y

ligera.

Sé todos los cuentos

Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan
con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre...
ha inventado todos los cuentos.
Yo sé muy pocas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos...
y sé todos los cuentos.

Canción marinera

Todos somos marineros,
marineros que saben bien navegar.
Todos somos capitanes,
capitanes de la mar.

Todos somos capitanes
y la diferencia está
sólo en el barco en que vamos
sobre las aguas del mar.

Marinero, marinero;
marinero... capitán
que llevas un barco humilde
sobre las aguas del mar...
marinero...
capitán...
no te asuste
naufragar
que el tesoro que buscamos,
capitán,
no está en el seno del puerto
sino en el fondo del mar

Romero sólo...

Ser en la vida
romero,
romero sólo que cruza
siempre por caminos nuevos
ser en la vida
romero,
sin más oficio, sin otro nombre
y sin pueblo...
ser en la vida
romero... romero... sólo romero.
Que no hagan callo las cosas
ni en el alma ni en el cuerpo...
pasar por todo una vez,
una vez sólo y ligero, ligero, siempre ligero.

Que no se acostumbre el pie
a pisar el mismo suelo,
ni el tablado de la farsa,
ni la losa de los templos,
para que nunca recemos
como el sacristán
los rezos,
ni como el cómico
viejo
digamos
los versos.

La mano ociosa es quién tiene
más fino el tacto en los dedos,
decía Hamlet a Horacio,
viendo
cómo cavaba una fosa
y cantaba al mismo tiempo
un
sepulturero.
- No
sabiendo
los oficios
los haremos
con respeto-.
Para enterrar
a los muertos como debemos
cualquiera sirve, cualquiera...
menos un sepulturero.
Un día todos sabemos hacer justicia;
tan bien como el rey hebreo,
la hizo
Sancho el escudero
y el villano
Pedro Crespo...
Que no hagan callo las cosas
ni en el alma ni en el cuerpo...
pasar por todo una vez,
una vez sólo y ligero, ligero, siempre ligero.

Sensibles
a todo viento
y bajo
todos los cielos,
Poetas,
nunca cantemos
la vida
de un mismo pueblo,
ni la flor
de un solo huerto...
Que sean todos
los pueblos
y todos
los huertos nuestros.

miércoles, 28 de marzo de 2007

BERTHA MUÑOZ (Oaxaca, México)

Porque fueron miles de pies
que se echaron a caminar simultáneamente,
pies calzados con tenis,
pies calzados con zapatillas y zapatos,
pies calzados con sandalias y huaraches,
y también pies descalzos y agrietados.
Porque fueron miles de pies
marchando decididamente por las calles,
pies morenos, curtidos por la tierra,
pies blancos cubiertos de calcetas,
pies grandes, pies pequeños,
pies ásperos, pies suaves,
pies callosos con los siglos encima.
Porque fueron miles de pies
andando por el tiempo
pies de niños, de adultos,
pies de ancianos, de jóvenes,
pies de amas de casa, de empleados,
de campesinos, de indígenas,
pies de burócratas y profesionistas,
de pequeños comerciantes,
de artistas, de desempleados,
pies de maestros y estudiantes
aplanando las calles,
sonando rítmicamente en un solo clamor,
armónicamente unidos a la esperanza,
pies musicales,
los pies de un pueblo que,
en busca de un sueño,
decidió echarse a caminar.
*************
Muy dentro del corazón y la cabeza,
enterrada por siglos de abandono y sequía,
sembrada en un profundo resquicio de las almas,
aguardaba pacientemente.
Invisible dentro del espíritu de la raza
pero sembrada a una gran profundidad,
sobrevivía a siglos de olvido y temor,
echaba las raíces muy adentro,
esperando una gota de lluvia,
una lágrima, un grito,
un suspiro o tan sólo
el leve aliento de la vida.
Y recibió una tempestad de sueños,
de gritos y de risas,
de alegría y dolor
y he aquí que se despertó.
Y surgió rápidamente
extendiendo sus ramas rápidamente,
dando frutos y flores por doquiera
para alimentarnos a todos.

sábado, 24 de marzo de 2007

CATALINA PASTRANA (IGUALA, GRO. 1926-2003)


OBRAS PUBLICADAS: Remembranzas Históricas de Iguala y Apuntes de su Tradición; Foro para los Grandes Declamadores; Iguala la Trigarante; Cielo Abierto.

OBRA INÉDITA: Cuentos Barranqueños, Heredarás el Miedo, Hablemos de Alfonso y Algunos Días Incompletos.

Preámbulo de la loba

Debe quedar grabado en la conciencia.

que la justicia no es madera que crece en la montaña.

y mientras no sea semilla que se deposite en la tierra

para que el campesino la cultive,

seguirá siendo adorno en la elocuencia.

privilegio en las mentes cultivadas.

punto de apoyo en la ambición desmedida;

porque es la justicia como masa amorfa.

que cada quien ajusta a su medida.

La loba

Está cincelada en mi conciencia,

una efigie de barro humedecido,

y no en la sola conciencia de mi cuerpo

por la inútil protesta enmohecido,

sino en la recia conciencia de la idea,

en la fuerza de la razón,

y en la tibia dignidad que nos rodea.

En la efigie de una mujer,

de barro dije,

porque es la tierra la que nutre sus pesares;

es la tierra donde finca sus altares,

donde crece el débil y el más fuerte,

donde siembran la vida y cosechan la muerte.

Mientras canta el cenzontle

se trabaja la tierra;

mientras toda la flora se cubre de rocío,

la tierra se trabaja.

La yunta corta el surco cual filo de navaja

con la ilusión más santa,

que el jornal se termina,

cuando el sol ya declina

y el cenzontle no canta.

Ahí entre la huizachera y entre los matorrales,

muy cerca del encino donde la fronda oculta

la historia del nagual,

ahí vivió Nemecia,

su casita de palma tenía como chinámil

un cerco de acahual.

Fue ahí donde sus cantos arrullaron al hijo,

lo vio crecer sumiso y madurar violento,

siempre con la mirada perdida bajo el sol.

Crisanto era rebelde,

creía que era indigna la vida de su pueblo,

que era vano el esfuerzo y que era inútil su queja,

porque en la resolana siempre se confundía

su pena con la tierra y su cuerpo con las bestias.

y era peor que la bestia, más que todas las bestias,

porque dentro de su alma sangraba la protesta.

Nemecia era tan mansa como una corderita,

era enjuta y pequeña, olía siempre a campo

y a la fragancia tenue de las flores marchitas.

Era como una espiga entre flores de cactus,

y prodigaba su aroma en el sonido de su voz,

cual canto de la paloma.

Anudaba a sus trenzas la cinta de colotes

cobijando sus sueños bajo del toronjil,

cuando escuchó muy cerca el angustioso grito,

un niño la llamaba corriendo entre el calmil.

-¡Nemecia! -le decía-

Se llevan a Crisanto porque robó una vaca,

que's que’l es abigeo y te lo van a colgar.

Lo llevaron pal'cerro, -el niño repetía-,

se fueron por la joya y en el amate prieto

te lo van a colgar.

Mientras lloraba el niño. Nemecia se encrespaba

como animal salvaje a punto de atacar.

surgiendo el cambio brusco,

el cardo por el nardo. pantera por cordera.

de la ovejita mansa a la loba matrera.

Con la fuerza salvaje y transformada en fiera.

se levantó la madre,

ya no miró aquel niño

que triste suplicaba: ¡Reza Nemecia, reza!

¡Reza pa'que la Virgen te oiga, la Virgen es muy buena

y a ti te quiere mucho, porque le llevas flores

pa'que adorne su altar!

-¡No Chamol, ya no hay tiempo pal'rezo!

Nemecia ya no pensó en la Virgen, no suplicó a los santos

ni dobló las rodillas. Buscó entre los troncones

el machete de cinta y bien puesta la razón, .

y bien medida la calma, se fajó el corazón

y se fajó bien el alma.

Ni marañas ni piedras detuvieron sus pasos,

conocía bien las brechas porque sus pies enjutos

hicieron los caminos.

Y cortó esos caminos por los desfiladeros

como bestia acosada, la loba azuzada,

la garra afilada de una pantera.

Rastreando aquel monte no pensaba en nada,

olfateaba al hijo.

No pensaba en Dios que a las ciervas mansas

siempre las bendijo.

Maldijo las piedras que estorbaban sus pasos,

el charco lodoso que torció su camino;

maldijo a la mujer que parió la maldad en los hombres,

y que amamantó la mente que engendró la codicia.

Maldijo mil veces, todas las injusticias.

Olfateando cual perro de caza

no sintió fatiga ni sintió cansancio,

olvidó su sed y olvidó su hambre,

escalando el monte y pensando en su hijo.

Caminaba y dejaban sus pasos una sombra triste,

huella de martirio, huella de dolor.

huella de calvario.

Caminaba a grandes zancadas

con todo el impulso de su amor materno.

La guiaba su instinto, su rabia, su fuerza,

y el poder que lleva la madre en el alma,

como escapulario, clavado en el pecho.

Trasudando llegó hasta la loma .

frente a aquella turba que arrastraba a su hijo.

Levantó el machete y les gritó con rabia:

-¡Suéltenlo!-Y retumbó su voz entre las montañas-

¡Suéltenlo! ¡Suéltenlo! –Y golpeó en el instinto de las alimañas.

Y fue ese grito un impulso, un rugido

que fue rebotando por todas las rocas,

por todas las piedras del monte;

y se hicieron mil voces,

mil voces rugiendo.

-¡Suelten a mi hijo, perros del infierno!

¡La voz retumbaba por toda la punta del cerro,

Por todas las grietas, por todas las cuevas!

-¡Suelten a mi hijo, perros del infiemol t b ba Por toda la punta del cerro.· La voz re um a , por todas las grietas, por todas las cuevas.

¡Por esos parajes guaridas de zorras,

y por las guaridas que reptan las víboras!

¡Suéltenlo perros del demonio!

Con saltos violentos llegó a donde estaba la reata colgada,

y con el machete la partió en pedazos.

¡Malditos, mil veces malditos!

¡Malditos de cielo, de tierra y de infierno.

Poco vale pa'ustedes un hombre,

vale menos aun que los perros,

vale menos aun que las vacas.

y lo iban a'horcar por justicia,

y la justicia no está en las tinajas,

y no es nada que puedan guardar en sus arcas.

Mijo no robó la vaca, le sangró las patas,

y fue por venganza.

Ustedes humillan y estafan al peón

que trabaja por unas migajas.

Ustedes han robado muchísimo más que una vaca,

y nadie se atreve a colgados,

y nadie les sangra las patas.

Ustedes han matado toda la esperanza...

Sólo han dejado el hambre en la casa,

esa hambre que enferma y que cansa.

¡Yo soy el pueblo Elías, soy pueblo...

no me busques pleito,

no me des motivo pa'que arda la mecha

que ya está queriendo!

Guarda bien tu casa... Guarda bien tus vacas...

Y guárdate las ganas de matar a mi'jo.

porque muy adentro me punza el coraje,

y puede que me anime a encender la mecha.

¡Algo había en Nemecia...!

¡Ese amor de madre que es amor y fuerza!

Toda aquella turba se quedó muy tensa,

se quedó en silencio, sintiendo vergiienza,

frente a la mujer que estrujó sus torcidas conciencias.

Fue así que aquellos maleantes soltaron su presa

y se dispersaron...

Sólo se quedaron Crisanto y Nemecia,

la madre y el hijo.

¡Y es que Dios bendijo a las siervas mansas,

y a las lobas que llevan la garra en el alma,

también las bendijo!

YOHUALITA

¡Yohuala, hermosa estampa juncal!

¡Tienes un corazón legendario

y tu alma de chontal!

¡Por tus calles empedradas

caminó Modesta Ayala

presumiendo con donaire

sus trenzas y sus enaguas

con adornos de percal!

¡Mira que te estoy mirando

placeando por los domingos,

exponiendo tus vendimias

con la sonrisa habitual.

veo los puestos saturados de marchantes,

comprando y vendiendo en náhuatl

sus canastas y petates!

¡Cómo lucían tus fandangos

y las vueltas por el zócalo,

en esas soleadas tardes

con olor a tamarindos!

¡Te contemplo apresurada

con tu falda almidonada;

en esas tibias mañanas

caminando muy de prisa

pues las místicas campanas

te estaban llamando a misa!

¡Y te miro Yohualita

con tu enagua y tu rebozo,

contemplando a la Purísima

entre rezos y sollozos!

¡Pero si te estoy mirando

en vuelo de mariposas.

y pienso que las veo volar,

jugueteando con el frío

de las aguas cristalinas,

del viejo río de San Juan!

AGUA QUE HUELE A RESINAS

México:

en el eco de tus montañas hay fatiga,

hay cansancio en la hierba.

en el canto de las aves hay protestas,

y hay tristezas en la oscura suavidad de la espesura.

La inconformidad se siente en la llanura.

los rencores se acumulan en los cardos,

y en la oquedad de los troncos

el odio se acuclilla.

El arado se traba entre los surcos.

la mano de mi hermano va empuñada,

con los ojos clavados en la tierra

y el pensamiento metido en las entrañas.

Tienen sed de justicia sus anhelos inciertos,

tienen sed de esperanzas hasta los mismo muertos;

y la justicia comodina y ciega.

va arrastrando en hilangos la codicia.

¡Así cantan los poetas.

así van hilvanando sus ilusiones huecas!

!Yo les pido que canten suavemente.

pero que canten a los pájaros y a las flores,

que no canten para mí, que no me falta su canto.

El que hablaba era un hombre enflaquecido

con la piel enjuta hasta los huesos

y los pies partidos por el Iodo.

¡Yo no quiero -decía-, los versos del poeta,

tengo sed de justicia y de verdades!

Cuando un perro se muere por falta de tortillas,

lo arrastra la barranca,

y de esa agua que corre, se llenan las tinajas.

No tenemos farmacias.

tenemos curanderos,

que quitan los dolores

con hierbas y milagros.

Son muy grandes las tierras

y son grandes los potreros

es buena la cosecha, pero es grande la colmena.

El río se va secando igual que las resinas,

y se va secando el hambre, igual que la fatiga;

pero de mis pesares no repartimos quejas,

yo sólo tengo una; el canto del poeta.

En el tiempo del tiempo

llegan a este pueblo los hombres del Partido

alborotando gente,

quieren que todo el pueblo, en un solo estallido,

aumenten más el triunfo del hombre prometido.

Y en toda esa alegría del aplauso candente,

la tristeza se esconde, y tiene fiesta mi pueblo,

fiesta para los perros, y fiesta para mi gente.

Hoy que vuelvo a mi pueblo, encontré las promesas,

entre las mismas cosas y con las mismas quejas.

Promesas de esos hombres que no fueron cumplidas

y que se fueron quedando como cosas perdidas.

¡Nada cambió en mi pueblo!

¡Están los mismos anhelos y están los mismos quejidos!

¡El mismo sol inclemente y el mismo canto del grillo!

Encontré en el basurero el mismo olor de los cerdos,

las mismas moscas picando sobre los huesos de un perro.

Y los atajos polvosos y el cansancio del arriero

pisando con sus huaraches la tierra del hormiguero.

Que se callen por favor,

que los derechos no se cubren con palabras;

la poesía alimenta al pensamiento,

pero deja en el estómago la misma necesidad

y el mismo sufrimiento.

Me acerqué más a él y en silencio

escuché lo que decía:

Yo me fui de este pueblo cargando mis tristezas

hoy regreso a mi pueblo con las mismas pobrezas.

¡Vengo a mirar la cara a la justicia

y quiero que la justicia vea mi cara!

¡Si no fuera mujer le exigiría

que tuviera vergüenza y más hombría!

¡Yo no quiero escuchar palabras enmieladas!

¡Yo conozco una sola, una sola palabra sin poesía

que es parte de mi cuerpo y de mi sangre!

¡Una sola palabra carcomida,

y no la digas poeta ... es mi hambre!

El hombre en su cotón más flaco se veía,

con la cara ceniza y las manos vacías.

Una mueca en la risa le borró bien sus lágrimas.

y me dolió cuando dijo con humildes palabras:

Yo nací en este pueblo con casitas de palma,

muy cerca baja el río con olor a resinas.

no tenemos descanso, tenemos la capilla;

el viejo campanario se llena de gorriones

y de pocos rosarios.

También encontré cansada a la misma mujer preñada,

lavando en las mismas piedras.

Las barrancas estancadas, y dentro de esa agua puerca,

toda la sed de mi pueblo.

Hay marañas en las calles,

hay fatiga y hay tristezas,

hay rencores y protestas; pero protestas a Dios,

protestas que son sus quejas guardadas con devoción.

Al volver hoy a mi pueblo,

me encontré con esos hombres del poderoso Partido;

han traído las promesas que ya no tienen sentido.

¡Han puesto ya la tribuna sobre el tronco de un capiro.

y han colgado los papeles que siempre dicen lo mismo!

¡Escuchen... sí... están diciendo lo mismo!

¡No han cambiado las palabras que jamás he comprendido!

¡Es la misma cantaleta y siempre el mismo estribillo!

¡Por favor, díganles que se callen!

¿Alguien quiere decirles que se callen?

¡Ya no quiero escuchar palabras ejidales!

¡No quiero escuchar el ruido de ese enjambre!

¡Se me secó el entusiasmo cuando se secó mi hambre!

¡No tengo fe ni confianza,

sólo tengo mi cansancio!

¡Y mi cansancio no sirve,

y no sirven mis aplausos!

¡Alguien debe decirles que se callen!

¡No entiendo su revolución, ni soy razón de su meta!

¡Me han cansado las promesas,

y me han cansado también ...

los versos de los poetas!

CUNA DE HONOR

¡Amada bandera de mi patria!

¡Despliégate con toda libertad que ésta es tu casa!

¡Eres parte de esta tierra cálida y serena!

¡Tienes en tu color la voz de nuestra raza,

y llevas en tu esplendor sangre morena!

¡Cuna de honor Iguala se proclama!

¡A esta tierra por terruño la escogiste!

¡De la cumbre al abismo con amor se te aclama!

¡Rencor y duelo de este barro recogiste!

¡Porque no eres sólo el lienzo que en el asta ondea,

y que inflama el valor con fe impulsiva,

eres la verdad de toda una odisea,

porque flotaste en batallas decisivas!

¡Admiro el esplendor de tu belleza

y la gloria refulgente de tu ilustre nombre!

¡Admiro lo sublime de toda tu grandeza

porque forjaste el honor de cada hombre!

¡El honor de la Patria llevas sobre tu lienzo!

¡Los que han muerto por ti viven con tu victoria!

¡Flotas con altivez, mas les guardes silencio,

y la Patria a su vez, los guarda en nuestra historia!

¡Los ideales se acuñan donde se acuña un hombre!

¡Y si un hombre de ideales se convierte en tu aliado,

tendrás siempre limpia la gloria de tu nombre,

y la Patria tendrá a vanguardia un soldado!

¡Porque eres Patria lo grande y lo sagrado!

¡Es plena la libertad bajo tu cielo;

y si en cada mexicano, surge un soldado,

tendrá que luchar por nuestro suelo!

¡Despliégate con toda libertad que en esta tierra

donde el amor a la Patria se cultiva,

lucharán por ti en paz o en guerra,

para hacer una paz definitiva!

¡Elévate con toda dignidad amada mía,

que te están contemplando los nublos en el cielo,

las montañas en su lejanía.

y las aves al cambiar su vuelo!

Cuando flotas altiva con honor y victoria,

redoblan los tambores marcando tus aciertos.

mas hay algo que guardas en medio de tu gloria,

un profundo respeto por todos nuestros muertos!

¡Porque no eres sólo el lienzo de tela llamativa,

llevas en ti girones de bravura,

el ideal de mi gente, su fuerza vengativa,

su valor y su miedo, su arrojo y su amargura!

¡Cuando luces festiva con salves y destellos.

yo querría de rodillas pensar en nuestros muertos,

que cayeron por ti y se olvidaron de ellos,

y se quedaron ahí sus anhelos inciertos!

¡Flota con altivez! ¡Redoblen los tambores!

¡Un toque de silencio por los que sucumbieron,

porque ellos están en ti, están en tus colores,

tu rojo es por la sangre de los que combatieron!

¡Amada bandera de mi patria.

me ensancho en el orgullo que mi pecho siente,

de que todo este valle sea tu casa,

y de que toda mi gente, sea tu gente!

¡ Me hace vibrar la fuerza de la historia.

los ideales, los triunfos, las derrotas,

la sangre coronando a la victoria,

v la muerte deteniendo a los patriotas!

¡Despliégate con toda libertad, que ésta es tu casa!

Preámbulo de la Cruz de Sicomoro

México. quiero verte vencer a los apátridas,

salir del pútrido pantano,

de toda la corrupción y la miseria.

Quiero verte emerger como un coloso,

límpida el alma y acerado el pecho;

no quiero verte denigrado ni vencido,

saldrás flote convencido.

de que son tus raíces razas fuertes,

que no declinarán por los corruptos.

Tu sangre erupciona subversiva.

ya tus patriotas apuntalan la palabra,

no sueltes la palestra, defiéndete, no te dejes vencer;

México, no claudiques.

que el águila y el nopal están de pie.

LA CRUZ DE SICOMORO

Te he visto Cristo, expuesto entre las obras de arte,

como joya.

Te he visto entre cruces tapizadas de rubíes y de topacios;

te vi en una cruz de jade, con un brillante solitario,

que nada tenía de Ti, ni de santuario.

Te he visto colgando en gargantas tan perfectas,

que parecían talladas en marfil o en alabastro;

cuelgas como decoración en casas principescas,

donde ignoran tu crucifixión y tu calvario.

Muerto en la cruz, tu cuerpo se volvió comercio,

y olvidando tu cruz de sicomoro añoso,

te han clavado en maderas perfumadas

aquellas manos que saben del negocio;

qué importa que desconozcan tu evangelio,

si conocen muy bien al que te compra.

Siempre fuiste por suerte buen negocio,

treinta denarios y un beso por principio;

después, el comercio más grande de dos siglos,

a todas luces triplicaron los denarios,

en el arte perfecto de las cruces.

Tal vez porque arrastraste tu infortunio

por las calles de Herodes y Pilatos,

o por los golpes parricidas que te dieron,

o porque fuiste vejado y maltratado,

Cristo, tal vez por eso ...

algo tiene mi Patria de tus clavos,

algo de tu sangre y tu calvario.

Ha caído como Tú bastantes veces,

y del polvo como tú, se ha levantado.

En tu tiempo el Judas lscariote

se humilló y se envileció con los denarios:

pero los Judas Iscariotes de mi Patria,

se han fortificado, se han glorificado.

y en sus manos eruditas por la suerte,

los denarios se han multiplicado.

Mi Patria camina su calvario ...

La inflación la hundió en la profundidad del hambre;

la han endeudado hasta la última gota de petróleo;

la han llevado al desastre monetario;

y al caer en manos subversivas,

le han hundido la daga en el costado.

Tal vez por los golpes que le han dado,

algo tiene mi Patria de tus clavos.

algo de tu cruz y tu calvario ...

quizá porque fuiste vendido y traicionado,

y te quitaron la túnica y el manto;

quizá porque fuiste maniatado

y estuviste en presencia de Pilatos;

Cristo, tal vez por eso, algo tiene de Ti;

aunque en tus caídas del Monte Calvario,

Simón de Cirene te cargó la cruz;

y mi Patria lleva el mismo camino,

sangrantes los clavos, ahumante el madero,

y no veo al Cirineo que cargue tu cruz.

Mi Patria camina con sus infortunios.

yo quisiera mirarla con la altivez del triunfo,

sin que nadie le imponga problemas de otras Patrias;

pero me siento como Juan en el desierto,

sin saber a quién dirigirle mis palabras.

Yo quisiera escuchar el grito triunfal de aleluya.

que en calles y plazas gritaran: ¡Se pagó la deuda!

¡Las negras y las blancas palomas pagaron la deuda!

¡Aleluya ...! ¡Aleluya ... !

¡CitlaItépetlll...! ¡Usumacintaaaa ...!

¡Es nuestra la patriaaaa! ¡Es nuestra!

¡Mentira! Tal vez se cobren la deuda con creces,

tal vez nos dejen sin Patria!

¡Pobre Patria ... ! ¡Triste patria...!

¡Sin linderos, sin nombre y sin los destellos

de su lienzo patrio!

¿Dónde están los arrestos de nuestros patriotas?

¿Dónde está Vicente? ¿Dónde está Morelos?

¿Dónde está el guerrero que pare el desastre,

que pague la deuda, y que saque adelante una patria nueva?

En la incertidumbre el contraste agrede,

la protesta en llamas se vuelve cenizas,

y sigue las promesas del mismo sistema.

Mi Patria resiste, resiste,

mientras se levantan palacios suntuosos porcelanizados,

decorados con marfil y jade;

y muy lejos del marfil y el jade,

están las casitas de lodo y carrizo

bordeando el apancle.

Esas covachitas son todas iguales

en todos los pueblos;

iguales sus fiestas, iguales sus cantos,

la fe que los mueve es su única fuerza;

van tras las campanas a sus capillitas

que huelen a incienso.

¡Todo eso es lo nuestro!

¡Son nuestros los pueblos con sus tradiciones!

¡Son nuestros sus credos;

sus largos rebozos que cubren las trenzas!

¡Son nuestros sus rezos y nuestras sus miserias!

Todo eso es mi Patria, toda esa es mi gente,

raza de mi raza, raíces profundas de sangre y de herencia.

Y todo eso contrasta con el alto mundo,

con las caravanas que van por Europa con fandango y fiesta;

fiesta de mariachis, voces fandangueras,

estampas que mienten, que son embusteras,

porque hacen alarde de un folklore mañoso,

y porque esconden, con flores chinamperas,

la triste realidad de la chinampa.

Causan asombro los viajes por Europa,

tan lejos del águila y el nopal de Tenochtitlan.

Todo contrasta con mi Patria Cristo,

hay casuchas que se alumbran con relámpagos,

y hay relámpagos que adornan los recintos.

Palacios estratosféricos de mil millones de pesos.

Si sólo ochocientos millones, -como si fueran jacintos-

pagó el Pri por su recinto.

Entré a esa mansión, caminé por los ochocientos

millones de pesos ...

Imponente casa, imponentes ruidos de silencio,

pensé en Kafka y me sentí relincho…me sentí garra ...

me sentí rayo ... me sentí... me sentí grillo ...

¡Alí Babá jamás hubiera comprado una casa de ochocientos

millones de pesos!

¡Alí Babá era sólo un pobre bandido de una cueva.

con un pequeño grupo de ladrones ... !

Hay contrastes alevosos Cristo,

y mi Patria resiste ... resiste ...

y se agravan sus penas y se agravan sus llagas,

va subiendo el Monte Calvario ...

y van sudando sus manos y sus pies cansados ...

¡Ya sangran los clavos, ya sangra el sudario!

¡La han flagelado ... ! ¡La han martirizado ... !

¡Pero Cristo Dios, que no le carguen la cruz ...

que no la crucifiquen!

HUARACHES PARA LOS REYES

Escuché una voz en mi conciencia, como un eco,

como un grito, una voz de protestas y de quejas

que partió del infinito.

La escuchó también el ave de rapiña,

la escuchó la raposa en su guarida,

los canarios entumidos en sus nidos, y la paloma perdida.

Esa voz que escuchara mi conciencia,

era la voz de un niño;

encumbrado al filo de la montaña entre esperanzas

fallidas, entre buitres y entre lobos,

entre cardos y entre espinas.

Un niño con pies descalzos con la tierra confundido,

con las manos ateridas y con el cuerpo encogido;

tiene un cansancio de siglos,

y un mañana sin principio.

Se ha hecho eterna su fatiga,

se ha hecho eterna su paciencia;

pero tiene en su existencia las raíces del pasado,

la fe y el amor al mundo, al mundo que lo ha olvidado.

¡Y bajó Loncho la montaña y bajó la montaña con Loncho,

porque él es la montaña, la milpa, la raíz, la tierra!

¡El huele a tierra, a pasto seco, a leña verde y ahumada,

huele a resinas y a heno, huele a corteza quemada!

¡El hambre debe oler así, cuando se va consumiendo

en la humildad y en la sed!

¡Y bajó Loncho la montaña por la escalinata

de tierra agrietada extendida al sol!

Habló con el más viejo de los viejos

en una casita de palma reseca, lodo y aguasol.

¡Yo no "vide" pal'suelo, y la partí en pedazos!

¡María me pegó con todas sus ganas,

con todas su "juerzas" me pegó en los brazos!

¡Pero eso no me duelel ¡Me duelen sus lágrimas!

¡Me duelen sus ojos! ¡Me duele María ... !

¡Yo quiero a María, mucho que la quiero!

¡Pero ella me dijo que yo soy muy malo,

que nunca me fijo!

¡No quiero ser malo! ¡No quise ser malo!

¡Pero la muñeca no era de "adeveras"!

¡Era solamente una pobre cuchara de palo!

¡"Perora" voy, voy y busco a esos reyes,

a esos reyes que les dan juguetes a los niños ricos!

¡Quiero la muñeca! ¡La muñeca de las trenzas negras!

¡En nombre de todos los santos del cielo,

quiero la muñeca! jY tienen que dármela!

¡Tienen que dármela abuelo!

¡Y si no quieren cruzar por el monte,

y si no quieren cruzar por el llano,

porque tienen zapatos muy finos, zapatos dorados,

entonces, les diré de plano que a'i'stan los huaraches

que me dio tío Chano antes que muriera!

¡Y con los huaraches que crucen pal'lIano!

¡Y con los huaraches que crucen pal'monte para que yo los vea!

¡Yo no quiero juguetes pa'mí; ¡Sólo quiero juguetes

pa'ella! ¡Quiero la muñeca de las trenzas negras

que tanto desea y tanto ruega!

"Pa'mí pos'no, pa'mí nada quiero!

¡Pal'cabo soy hombre! ¡Y pal'cabo que un hombre no juega!

Y sigo escuchando esa voz, la voz de los Lonchas

que tienen sus chozas arriba del monte, muy arriba del monte;

por encima de toda justicia entre hermanos;

por encima de toda bondad;

más allá de los retorcidos derechos humanos!

Para aquel maestro rural

que saludé de paso,

el de la bella palabra

y de la mirada franca;

el que plantó un naranjo

en su casita de paja.

A LA SOMBRA DEL NARANJO

Maestro, la semilla de tu palabra,

con el deber trazado en la conciencia,

enciende las mentes que esperan

como surcos abiertos,

la mano semillera,

que deposita en las células fecundantes,

la llama de la idea,

que traza el nuevo perfil de México.

México tiene en ti un brazo fuerte,

a un hombre que construye su destino,

eres el timonel, el copiloto,

eres pastor y camino, eres peldaño y crisol.

Y sin embargo, maestro, si murieras ahora,

no doblarían por ti las campanas,

no irías a la rotonda de los hombres ilustres,

sólo tendrías la paz en tu conciencia

como el recluta que ha cumplido con la Patria.

Grandes méritos en tu haber

pasan inadvertidos,

pero tienes la satisfacción de haber servido

y de cumplir tu deber.

Conoces como el pastor, el camino y el redil,

los campos donde pastan tus ovejas.

Cuidas bien tu rebaño,

lo apartas de los barrancos y desfiladeros,

cuidas bien al cordero;

piensa en los panales desparramados de miel,

en el olor a hierba,

en el remanso de agua donde calmaste la sed.

Piensa maestro que si murieras ahora,

no doblarían por ti las campanas,

no habría guirnaldas de olivo en tu frente,

maestro, si eres sólo el soldado valiente,

que el cielo en cada hijo a la Patria le dio.

Piensa que la vida se vuelve páramo,

llanura, selva o se te vuelve rosal;

la vida se convierte en mar,

mar abierto a los conflictos,

mar de ideas subversivas que te agraden,

que te azotan con sus grandes marejadas,

que te arrancan de tu lancha y te arrojan a la playa,

que te encallan, que te anclan.

Tú has remado intensamente,

y cuando vuelvas a tu playa satisfecho de tus logros

y de tu misión cumplida,

buscarás en las miradas algún halago a tus méritos,

el reconocimiento a tu labor y a tu fatiga;

buscarás en el mar la huella de tu empeño,

la huella de tus sueños,

la sombra de tus remos ...

nada podrás mirar. .. nada en la frialdad del agua ...

Bajarás el áncora y quedará tu lancha fatigada

y tus remos cansados de remar. ..

y cuando bajes la cuesta de la vida

después de cumplir tu deber,

volverás al punto de partida,

con la jubilación en tu haber,

y el último esfuerzo en la pupila.

Para entonces te enfrentarás a tu realidad,

con un final y un comienzo y largo trecho al andar.

Te dolerán los escollos y pensarás en las fallas,

en las trampas de la traición que te atacaron de filo,

recordarás al amigo desenvainando la espada.

Pasarás los viejos días

frente a un nuevo amanecer;

meditarás a la sombra del naranjo,

de aquel viejo naranjo

que con cariño hiciste florecer.

Te admiro maestro,

porque admiro el esfuerzo satisfecho,

el respeto que le has dado a tu nombre,

se que llegarás al final.

con la férrea voluntad del hombre.

No doblarán por ti las campanas,

pero en tus remembranzas,

tus palabras estarán en la palestra

apuntalando las voces de protesta

y elevando los ideales de la Patria.

ENTRE PASCUAS Y CAMPANAS

¡Han pasado muchos años ... muchos días ...

y el pasado vuelve otra vez en unas cuantas palabras!

¡Vuelve con tu postal entre pascuas y campanas,

y me hace recordar ahora aquellos felices días

sin promesas ni mañanas ...!

¡Fue una tarde de domingo la que guardé en mis recuerdos ...

caminábamos tranquilos sin prisas y sin proyectos ...!

¡El mar borró con su oleaje las huellas de nuestros pasos

hundidos entre la arena,

borró tu sombra y mi sombra,

sólo dejó los recuerdos ... !

¡Para entonces nada nos quedaba ya,

nada de aquel sentimiento que nos hizo comprender

que éramos dos en el mundo,

tú hombre y yo mujer, fundidos en un cariño!

¿Cómo fue que te perdí? no lo sé.

De pronto no tuve ya qué decirte.

Vi el cansancio en tus ojos

y sentí en tu rostro la ausencia.

Sin embargo, seguimos en el camino,

tal vez por tu cortesía,

tal vez por tu loco empeño de ser siempre caballero,

no lo sé, pero alargamos el tiempo.

Desde luego era grata tu presencia.

¡Te admiraba!

¡Admiraba tus ideas

y la forma de proyectarte en el triunfo!

¡Sigo pensando que eras lo más adorable del mundo!

Sin embargo me cansaron tus palabras

saturadas de elocuencia!

¡Fue bello nuestro final.. !

¡Sin tristezas ni amarguras,

me miraste con ternura y cincelaste en mi conciencia

tu inolvidable figura!

¡Quise hurgar en tu silencio, pero me quedé callada,

sentí tu mano en mi pelo y en mis labios tu mirada!

¡Te alejaste lentamente y sólo me dijiste adiós

cuando estuviste distante!

¡Te vi caminar a lo largo de la calle,

como una persona más en medio de mucha gente!

¡Han pasado muchos años ... van quedando en el olvido,

pero yo sigo pensando en tus pasos arrogantes

aunque hayas envejecido!

¡El pasado se ha perdido entre las hojas del tiempo ...

hoy ha vuelto en tu postal entre pascuas y campanas ...

al contemplarlo en mis manos, siento en mi alma el vacío

que me quedó de tu ausencia ...

siempre faltó la presencia de tu grata compañía ... !

¡Ah mis viejos días incompletos

quedaron en el olvido en algún lugar del tiempo ... !

¡Tu postal habla de los ayeres sin presente y sin mañanas,

pero estoy sintiendo ahora mis ojos enrojecidos

entre pascuas y campanas!

TIEMPO DE AMAR

Nos vimos la primera vez a través de unos cristales,

se reflejó junto a mí su figura varonil.

Me miró con Insistencia, yo fingí indiferencia

y me quedé contemplando los perfumes y las sedas

a través de aquel cristal.

Al dejar aquel lugar, su cuerpo tocó mi cuerpo,

él tropezó conmigo y yo tropecé con él, no lo sé,

pero por un solo instante nos miramos a los ojos

¡Qué dulce encanto exaltó mi condición de mujer!

¡Fue muy cálido el momento, me acarició su mirada,

me hizo sentir que dejaba sus ojos dentro de mí,

pero no me dijo nada!

¡No sé si fue el poder de la atracción

de un hombre y de una mujer,

pero él y yo nos volvimos a encontrar!

¡En medio de mucha gente me miró,

vi la emoción en sus ojos reflejarse en mi emoción

anhelaba que dijera: ¡Hola! para que yo respondiera:

Te esperaba!

¡Pero nada nos dijimos ... nos guardamos las palabras.

él llevaba compañía, yo también!

Todo lo comprendí a través de su mirada,

pero cómo me dolió que no me dijera nada.

¡Una noche lo miré en la oscuridad,

era muy noche y llovía!

¡Algo me quiso decir, la gente se atravesó

y lo apartaron de mí!

¡Caminé pensando en él, en su porte, en su mirada,

fue una lástima que no me dijera nada!

¡Hubo otras ocasiones y otros encuentros triviales.

pero nunca la ocasión, nunca el momento esperado

que nos Juntara a los dos!

¡Y así fue pasando el tiempo sin que me dijera nada!

¡Fuimos perdiendo interés,

el tiempo ayuda a olvidar ... !

¡Nos volvimos a encontrar!

¡Al mirarme se detuvo como la primera vez! ..

¡Vi su porte varonil, la misma sonrisa afable

y el delicado perfil!

¡Nos vimos con emoción, sin embargo no fue igual,

nos faltaba la pasión que siempre hace estremecer

a un hombre y a una mujer, en los primeros veinte años!

¡El tenía el cabello cano, tenía la sienes plateadas,

el tiempo es cruel, le apagó los sentimientos

y entristeció su mirada!

¡Me miró con la misma cortesía y se fue!

¡Qué pena ...

nos fuimos haciendo viejos y nunca me dijo nada!

LA PAZ DEL SILENCIO

Oigo voces compulsivas

pero no me llegan dentro,

cuatro aldabones resguardan

mis momentos de silencio.

Son las verdades que vivo

dentro de mi pensamiento,

las horas que van quedando

de todos mis días incompletos.

Lapsos que voy viviendo

con dichas y con tristezas,

los instantes que se encienden

con la fuerza de mis ansias.

Son las horas en que pienso

y me proyecto en mi tiempo,

son mi casa, son mi aliento,

son el timón de mi barca.

Son horas de mis ensueños

de templanza y fortaleza,

son sentimientos que guardo

en la paz de mi silencio.

EN EL PRINCIPIO DE LOS TIEMPOS, LOS DIOSES REPARTIERON DONES A TODOS LOS SERES Y LAS COSAS. A LA RAZA HUMANA NOS DIO LA PALABRA. DESDE ENTONCES, LOS POETAS NO HACEN MÁS QUE TRADUCIR EN POESÍA LA MÚSICA DEL UNIVERSO.